no está vendiendo

¿Cuántas veces has estado en esta situación?

Todo el mundo te dijo que con una campaña en Google Ads o en Facebook Ads ibas a vender millones de morlacos.

no está vendiendo

Así que eso fue lo que hiciste, creaste tu primera campaña, metiste algo de dinero y te pusiste a ver la tele mientras le dabas “refresh” a la app de tu cuenta de banco.

Pasó un día, una semana, un mes…y tu campaña no está vendiendo nada.

La culpa de que no estés vendiendo es de tu campaña, así que entras y haces mil cambios para ver si así funciona.

Si tienes agencia, la cambias.

Si contrataste a alguien dentro de tu empresa, lo despides.

Vuelves a intentarlo con una nueva campaña, nueva agencia y nuevo personal.

Pero sigues sin vender…

no está vendiendo

Algo debe de estar pasando con el sitio.

¡Claro! El sitio.

Tu programador seguramente hizo un sitio pésimo.

Ese debe de ser el problema.

Corriges tu sitio, cambias de agencia de desarrollo o despides a tu personal.

Vuelves a intentarlo.

[Repetir historia hasta morir en bancarrota.]

no está vendiendo

 

La pirámide de Mercatitlán

El logo de Mercatitlán es una pirámide vista desde arriba, por si no te habías dado cuenta.

no está vendiendo

Una de las razones por las cuales es una pirámide, además de porque la empresa se llama Mercatitlán y eso suena bastante piramidoso, es porque describe un modelo de pirámide que cree hace tiempo.

La pirámide de Mercatitlán tiene 4 niveles.

La base, que soporta a todos es Mercatitlán en sí.

El segundo nivel es tu producto.

El siguiente tu sitio.

Y el último tu campaña.

Si quitas a Mercatitlán y la volteas un poco quedaría así:

no está vendiendo

Así exactamente tiene que ser tu estrategia de marketing digital.

Lo más importante es tu producto, después tu sitio y al final tu campaña.

Si estos 3 elementos están bien hechos, ahora si vas a vender millones de morlacos.

 

Tu campaña

Tu campaña es parte fundamental de tu estrategia de marketing digital, sin embargo es lo último que tienes que hacer y lo último que tienes que mejorar.

Puedes tener un buen producto, un buen sitio y una campaña mediocre y aún así venderás.

No venderás tanto como podrías, pero al menos tendrás ventas.

Está clarísimo que es el elemento que menos peso tiene, pero por alguna razón es a lo primero que le echas la culpa cuando no estás teniendo ventas.

Ya no sabes si cambias más de agencia o de humor.

 

Tu sitio

Ni la mejor campaña del mundo puede vender en un sitio que está mal hecho.

Las campañas no venden, lo que hacen es llevar a tu sitio a personas que sean altamente relevantes para tu producto.

Quien vende es el sitio.

Es el segundo eslabón con más importancia de tu estrategia.

Aunque muchas veces le dedicas más recursos a tu campaña…y eso esta del nabo.

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También es el segundo elemento al que culpas cuando no tienes ventas.

Y después de correr a la agencia, corres a tu programador.

Aunque realmente, si tienes un muy buen producto, puedes seguir teniendo ventas con un sitio mediocre y una campaña mediocre.

 

Tu producto

Ahora si, el mero bueno.

El elemento más importante de tu estrategia de marketing digital.

La base de la pirámide.

El talud principal.

(Si, te doy chance de que busques “talud” en Google)

Tener un buen producto es lo que en verdad va a definir si vendes mucho o poco.

Pero casualmente, es a lo último a lo que le echas la culpa.

Y debería de ser lo primero.

Pero, a tu producto nunca le ves nada malo.

Claro…como tu lo creaste, estás totalmente enamorado de él.

Es tu bebito y nunca te atreverías a ver sus defectos.

no está vendiendo

Pues, es momento de que lo empieces a hacer.

Porque un mal producto no se va a vender bien de manera sustentable nunca.

Ni aunque tengas la mejor página del mundo y la mejor campaña de la galaxia.

Lo que tienes que hacer es dejar de echarle la culpa a tu campaña y a tu página.

Y analizar más objetivamente tu producto.

Si mejoras tu producto, todo va a mejorar “mágicamente”.

 

La mayoría de las veces los emprendedores pasan mucho más tiempo desarrollando su sitio y sus campañas del que pasan desarrollando sus productos.

Ahora te toca cambiar tu mentalidad, y saber que si no estás vendiendo, la culpa principal la tiene tu producto, después tu sitio y al final tu campaña.

No al revés, como llevas pensándolo durante años.

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